Hoy el día está precioso y despertar viendo por tu ventana el mar, con el sonido de las olas de fondo, no tiene precio. Así que mientras yo hago el blog del día anterior Pedro se va a dar un paseo por la solitaria playa.
Hago mi tarea en la terraza mientras desayuno y cuando acabo sigo los pasos de Pedro, caminar por estas playas con esta vegetación tan exhuberante y casi en total soledad te hace sentir un privilegiado y te dan deseos de quedarte aquí por un buen tiempo.
Puerto viejo es una localidad multicultural, donde se mezclan los caribeños autóctonos con los foráneos de cualquier parte del mundo, que un día dejaron todo para vivir una vida más plena, donde el tiempo es lo que sobra, por lo que pueden dedicar el suficiente para ver crecer a sus hijos cada día, convivir con sus parejas y disfrutar de familia y amigos todos los días del año. Cambiaron el ir al centro comercial de compras como ocio, por el paseo por el mar o la montaña y la vida en armonía con la naturaleza, es probable que estén locos pero se les ve muy felices, se respira paz y se ven los dientes de la gente con mucha facilidad, ya que aquí la sonrisa la llevan puesta desde que se levantan.
Nos cuesta abandonar este lugar, pero por suerte el clima nos facilita la partida al ennegrecerse el cielo, a las 14:00 pm decimos un hasta luego y nos vamos por donde habíamos venido.
Al estar nublado nos permite ir más rápido, ya que al no haber sombras en la carretera vemos muy bien los peligrosos baches. La carretera tiene un peligro añadido, cada vez que hay un puente es de un solo carril y hay muchos puentes y muchos de ellos después de curvas sin visibilidad, en uno de estos nos encontramos con un atasco ante la tozudez de unos y otros ya que nadie quería dar marcha atrás.
Una hora más tarde paramos en un "timbirichi" a comer, el mismo que habíamos parado en la ida, nos comemos un arroz con pollo en salsa de tomate y frijoles y de beber una especie de horchata, todo muy rico.
La lluvia va por delante de nosotros desde que hemos salido, pero hasta ahora nos ha respetado, aunque por poco tiempo ya que al llegar al bosque nuboso nos moja una llovizna fina pero constante, al salir del bosque, cuando ya estamos viendo San José, totalmente cubierto por nubes negras de muy mal aspecto, nos desviamos hacia la localidad de Heredia donde hay un claro que hace que nos volvamos a librar del aguacero, buscamos donde dormir ya que son las 18:30 pm y la noche se nos ha venido encima, así que por hoy está bien.
Despertar viendo por tu ventana el mar, con el sonido de las olas de fondo, si tiene precio. Consulta la tarifa del Hotel La Chancla, ja, ja, ja. Eso sí, más quisiéramos tener esas playas y esa tranquilidad aquí.¡Ánimo y disfrutad por los que no podemos!
ResponderEliminarSaludos
Paco Oliva
Soñar despierto es de las cosas más bellas que te pueden suceder,tienes la suerte de estar viviendo y disfrutando ese sueño.Me resulta sorprendente estar aquí,a tantos kilómetros de ti,soñando mientras navego por tus palabras y vuelo sobre tus fotos.Gracias por compartir algo tan bello con nosotros.
ResponderEliminarhola chicoc sigo con ustedes y da gusto leer los relatos tuyos,desde logroño un saludo guille
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