miércoles, 14 de abril de 2010

14/04/2010 Granada Volcan Masaya Granada 79 KM


Esta mañana me fui a dar un paseo por las bellas calles de esta colonial ciudad de Granada, paré a comprar unas postales en la agencia de viajes http://www.leotourscomunitarios.com/ con la idea de hacer algún gasto ahí, en agradecimiento a la información desinteresada que esta persona me dio en el día de ayer. Ya entonces este buen hombre me transmitió una energía y unas vibraciones muy positivas, pero cuando hoy volví a conversar con Leo, me explicó, que el había sido nacido y criado en las isletas de Granada, un conjunto de 360 islas pequeñas situadas en el lago y en las que siempre han vivido una familia por isla, cuyo medio de supervivencia está en las frutas que da la tierra y la pesca en el lago. Me cuenta Leo que salió por primera vez de su isla a los trece años de edad, que en su familia nunca nadie había tenido la oportunidad de estudiar y que eran todos analfabetos y que ese era su futuro de no haber sido por los programas que el gobierno entrante impulsó después de la guerra. Que su proyecto de vida es ayudar a que las gentes de su comunidad, que así el llama a las familias del lago. Tengan la oportunidad de vivir un poco mejor y tengan la suficiente cultura, como para no dejarse engañar y vender sus islas a extranjeros, como han hecho otros y ahora andan vagando las calles de Managua o Granada pidiendo limosna, pues ya se les acabó el dinero.

Así que nos invitó a visitar una de estas familias y después de un lindo paseo por entre las islas, llegamos a la isla de Manuel que junto con su esposa han criado 11 hijos, los cuales ya han creado sus propias familias y viven en la isla de Manuel, uno de sus nietos trepa a una palmera y lanza unos cocos que pronto nos los preparan para tomar su dulce néctar.

Luego pasamos por la isla de la familia de Leo donde nos da a probar unos mangos exquisitos y una fruta que yo no conocía e igualmente rica "jocote" con la peculiaridad de que el sabor es muy distinto en función del grado de madurez que tenga.

Luego de despedirnos de Leo, con la promesa de mantener el contacto nos dirigimos en dirección a Managua, para el parque del volcán en activo "Masaya" con idea de ver la puesta de sol y hacer una visita nocturna.

Estar arriba del cráter del volcán es algo espectacular y de nuevo la madre naturaleza te pone en tu sitio y te das cuenta cuan pequeño e insignificante eres, la verdad que merece la pena.

Llegamos a la ciudad de Granada y nos fuimos directamente a la calle La Calzada, donde degustamos productos de la tierra y me dispuse a escribir estas líneas, que espero os gusten.

2 comentarios:

  1. Querido amigo:
    Un placer poder acompañarlos a través de tú relato, sea cual sea el tramo del camino.
    Bellísimo el diálogo con Leo y pensaba cuan privilegiados somos algunos, cuan sacrificados otros… Cuan desconformes muchos y otros tantos agradecidos porque en definitiva (muchas veces), somos una mezcla de todo. Fantástica tú sensibilidad y el don que tienes para plasmar aquello que van viendo, observando así como también el testimonio franco, en lo que atañe a vínculos. Describes lo que van construyendo, tejiendo en ese intercambio con un “otro u otros” tan rico y teñido por las vivencias de aquellos que nos llevan a aprender ó reaprender tantas cuestiones.
    Les envío un fuerte abrazo, besos miles desde Uy!!!
    A seguir vibrando con vuestra pasión, de la cual hacen participes a tantos que los acompañamos con las mejores energías (así sea virtualmente).
    Cuidense mucho!!!
    Cinthia.-

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  2. Qué sentimiento tan extraño produce sentirte tan lejos y tan cerca a la vez,y que nos cuentes historias tan bellas como éstas que hace que,al encender el ordenador,nos encontremos en forma de cuento lo que tú estás viviendo...y nos hagas aprender y soñar...besitos.
    Ana (la de Cristóbal,que luego no me reconoces...).

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