sábado, 17 de abril de 2010

17/04/2010 Tela - Miami - Tela


Hoy al igual que ayer, no nos vemos obligados a madrugar, ya que lo que tenemos previsto es alquilar unos quads para ir por la playa al poblado Garífuna de Miami. Hasta las 12:00 pm no disponemos de los quads con lo que después del desayuno nos dedicamos a leer e investigar algo sobre lo que visitaremos en días venideros.

A la hora convenida recogemos estos artefactos y entramos directos a la playa y poco a poco nos vamos haciendo a su conducción, cogiendo confianza y haciendo alguna que otra diablura.

Conforme nos vamos alejando de Tela la playa cada vez es más solitaria y natural y tan solo de vez en cuando encontramos algún solitario negro Garífuna caminando por la orilla. Un poco más adelante encontramos un grupo de muchachos de esta etnia que conversan un rato con nosotros y despiertan nuestra admiración, pues son verdaderos tarzanes, montan a pelo a caballo con una soltura digna de maestros y corren y nadan con alegría.

Alegría que mucho nos tememos no les dure mucho ya que según nos comenta un agente inmobiliario llegado de Usa, al que conocimos ayer, se encuentra allí con unos clientes que van a comprar la zona para hacer resorts. La jugada es la siguiente, en palabras textuales de este especulador inmobiliario; El gobierno les va a dar títulos de propiedad a estos habitantes, a sabiendas de que en el momento que tengan los títulos estos pobres sucumbirán ante el poderoso caballero don dinero y venderán este paraíso por una miseria al "hombre blanco", es como darles la responsabilidad a niños, ya que estas pobres gentes no tienen malicia.

La aldea de Miami está en un enclave natural precioso que se encuentra en un brazo de tierra que separa el agua dulce y tranquila de la laguna de las olas del mar Caribe, tienen abundante pesca y alrededor del lago una selva que los abastece de todo lo necesario para vivir, un paraíso.

Cuando volvemos la suerte nos depara un espectáculo que no teníamos previsto, un grupo de muchachos esta ensayando coreografías y tamboradas el la playa, de la que somos privilegiados testigos.

A las 18:00 pm devolvemos los divertidos quads y nos vamos a nuestro hotel para darnos un necesario baño, y desde la terraza comtemplar una maravillosa puesta de sol mientras os escribo estas líneas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario