lunes, 7 de diciembre de 2009

06/12/09 Rio Gallegos - Ushuaia 587 Km



Hoy los nervios están a flor de piel, si todo está bien llegaremos "al fin del mundo", a la mítica Ushuaia. Nos ponemos en marcha rumbo sur a las 10:00 am con un cielo despejado y 15º de temperatura, una delicia para estas latitudes. Los 95 km que nos separan hasta la barcaza que nos llevará a tierra de fuego, se hacen un poco incómodos por la presencia de, como dicen por aquí, "el innombrable" que es como denominan al viento, os podéis hacer una idea de como sopla.

Llegamos a la primera angostura y nos encontramos con muchos "locos" de todas partes del planeta que como nosotros de una u otra forma están recorriendo América.

Cruzamos a Tierra de Fuego con un mar rizado que hace mover mucho la barcaza y que nos provoca un poco de inquietud, pero llegamos por fin sin problema y nos ponemos en marcha rápido ya que a pocos km comienza el temido ripio y tratamos de ir los primeros para no tragar mucho polvo. En pocos km llegamos a la frontera Argentino-Chilena, y en pocos minutos sin darnos cuenta hemos salido de Argentina y estamos en Chile, el paisaje es muy árido pero al mismo tiempo hermoso, tiene algo que lo hace especial, mientras circulábamos nos encontramos cerca del camino a trece peones trabajando con las ovejas, así que pedimos permiso y de lejos nos hicieron señales para que pasáramos, lo hicimos y estuvimos viendo el duro trabajo de estas gentes, marcando el ganado y separando a machos y hembras, pues éstas tendrán una larga y plácida vida en el campo mientras que ellos irán al matadero. Después de 40 km más de ripio llegamos de nuevo a la frontera chilena que nuevamente pasamos sin problemas y quince km más llegamos a la Argentina donde comienza la cómoda carretera. Pasado la localidad de Rio grande notamos como la vegetación empieza a cambiar y ya se van viendo paulatinamente más arbustos hasta llegar a montañas nevadas y boscosas tras las cuales está Ushuaia, la carretera llena de curvas rápidas con un paisaje de foto te incita a parar a cada vuelta, pero los deseos de llegar y el saber que cada minuto que pase la temperatura bajará aun más, evita algunas paradas. Llegamos a nuestro destino a las 21:30 pm aun con luz solar y tras buscar alojamiento nos fuimos a degustar cordero patagónico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario