lunes, 1 de febrero de 2010

01/02/2010 Medellín - Medellín


A primera hora de la mañana estábamos junto a nuestra anfitriona Lili en el taller BMW "RUTA 40" donde nos atiende el señor Mauricio Gallo que también ha recorrido América en moto. Mauricio nos trata con todo el cariño y nos comenta que parece que mañana podremos disponer de nuestras motos en perfecto estado. También nos informa de la dificultad de enviar las motos a Panamá desde Cartagena de Indias, ya que tardarían en llegar más de seis días y habría que preparar este envío con bastante antelación, así que la mejor opción que barajamos es el envío de las motos vía aérea y en ello estamos, esperando cotizaciones de la misma.

Después de dejar las motos en buenas manos nos vamos a dar una vuelta por el centro de la ciudad y así hacer un poco de turismo, nos tomamos un batido de guanábana que es una especie de chirimoya y que por cierto está riquísimo. Vamos al parque Botero y no puedo evitar tener un escarceo con una gordita que allí se encontraba, pero después de darle un beso esta se quedó petrificada por lo que nos fuimos y la dejé allá sola.

Luego nos fuimos en metro a la casa donde llegaban las dos bellezas de hijas que tienen nuestros anfitriones, después de una exquisita comida en casa, acompañamos a las niñas a clase de volteo a caballo (acrobacia) y alucinamos viendo como unas cositas tan pequeñas hacen diabluras con toda naturalidad y sin ningún miedo arriba de semejante caballo.

Antes de llegar a casa paramos en el super para hacer la compra y lo pasamos en grande haciendo carrera de carros de compra con las enanas.


La verdad que estamos disfrutando de lo lindo en Medellín, os seguimos contando.

1 comentario:

  1. Javi... Pero qué pasa con las motos??...
    Por más que leo el diario de ayer no consigo enterarme... es que soy mu torpe...

    Pero vaya, en Navarro Hnos, en calle Carretería tengo yo un colega, por si te quieres acercar en un momento...

    Vamos, vamos, vamoooooooooooooooooooooooooos.

    Abrazos fuertes para ambos...

    PD: Pobre Pedro, nunca le digo ná... Pedro, no corras.

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